Estamos en temporada de coliflor, en este momento la encontraremos a muy buen precio en cualquier frutería, mercado o supermercado, así que hay que consumir los productos de temporada.
Personalmente me gusta mucho la coliflor, no es una verdura que agrade a todo el mundo, pero en casa tiene bastante aceptación.
A Marta, mi hija mayor, le gusta mucho gratinada, con bechamel y una generosa cubierta de queso rallado, doradita.
Se me ocurrió hacer estos pastelitos a modo de magdalena, en formato individual y la verdad es que quedaron ricos y acompañados de una ensalada, pescado o incluso un filete de carne, pueden ser una buena solución para una comida o cena.
Esta receta la prepare las pasadas Navidades, lo digo por el mantel navideño de la mesa, no vaya a ser que alguien se piense que aún andamos con la decoración navideña, ya la quitamos, no hace mucho pero la quitamos.
Estos pastelitos cuando están en el horno suben bastante, pero una vez los sacamos se desinflan un poquito y quizás la apariencia no sea tan vistosa, aún así no por ello dejan de estar ricos, lo único es que ya no quedan tan bonitos.
Llevan queso rallado, concretamente Boffard, últimamente estoy utilizando mucho este queso, mi hermana y yo nos compramos una pieza el otro día en Makro y a la marcha que vamos nos va a durar una semana.
Pero vayamos al lio,
INGREDIENTES:
1 coliflor pequeña
2 huevos
70 g de queso Boffard rallado
Para la bechamel:
1 cebolla pequeña
1 cucharada colmada de harina
250 ml leche
Nuez moscada
Sal
Aceite de oliva virgen
PREPARACIÓN:
Trocear y lavar la coliflor. Poner a cocer, yo la hago al vapor. En unos 15-20 minutos estará cocida.
Mientras rallamos el queso y reservamos.
Vamos haciendo la bechamel, la he preparado con una cebolla pequeña rallada, que añadiremos a una sartén con aceite y cocinaremos hasta que empiece a coger color.
En este momento añadimos la cucharada de harina y freímos para que no sepa a harina cruda, añadimos la leche poco a poco, rallamos nuez moscada al gusto e incorporamos la sal, sin dejar de remover, hasta coneguir una bechamel fina y sin grumos. Dejamos enfriar y añadimos los huevos batidos y finalmente la coliflor cocina con cuidado para no romperla demasiado.
Yo he puesto en una bandeja de muffins, con capacidad para 12, capsulas de magdalena y he llenado hasta el filo del papelillo.
Metemos al horno precalentado a 200º durante 15-20 minutos.
Servir calientes, acompañados de una ensalada, tendréis una cena o comida estupenda.
Os recuerdo que todavía hay tiempo para participar en el sorteo por mi primer cumple blog, hasta mañana a las 00:00 h
Os recuerdo que todavía hay tiempo para participar en el sorteo por mi primer cumple blog, hasta mañana a las 00:00 h




































