Esta última semana apenas he tenido tiempo para el blog, el motivo principal ha sido la visita de
Ambra, una
ragazza venida de
Sicilia a través del intercambio organizado por el Instituto de mi hija Silvia.
Prepararle una pizza a una siciliana puede parecer una broma o una osadía pero yo soy bromista y osada, así que como a Ambra le encanta el salami me puse manos a la obra, teníamos una merienda el jueves en el Instituto, una merienda de convivencia de las familias participantes en el intercambio, teníamos que preparar algo dulce o salado para merendar.
Yo prepare:
BUÑUELOS DE NARANJA RELLENOS DE NUTELLA Y BAÑADOS EN AZULETA
CUPCAKES CON SUSPIRO DE COLORES
Iré poniendo el resto de recetas pero hoy le toca el turno a la pizza. De esta pizza lo mejor he de reconocer que es la masa, el resto de ingredientes van a gusto de cada uno, podéis hacerla de lo que más os guste, desde que di con esta masa, que no falla nunca, no hago otra, podemos hacerla más gruesa o más fina, pero de las dos formas queda estupenda.
La prueba es que fue vista y no vista, desapareció de inmediato y Ambra me dijo que estaba buonissima, para mí fue una gran satisfacción.
Con estas cantidades sale una pizza hermosa, lo que es la bandeja del horno, ni muy fina ni muy gorda, yo a veces doblo la cantidad y me sale de un grosor de casi dos dedos, una autentica delicia, tierna y esponjosa.
INGREDIENTES:
Para la masa:
350 g de harina de fuerza
1 cucharadita colmada de sal
15 g de levadura fresca; o 1 cucharadita de levadura en polvo para pan y 1 cucharadita de azúcar
200 ml de agua templada
1 cucharada sopera de aceite de oliva
Para cubrir:
Salsa de tomate (al gusto)
150 -200 g de queso rallado que funda
150 g de jamón york en tiritas finas
100 g de salami en tiritas finas
ELABORACIÓN:
Disolvemos la levadura fresca en el agua templada, si utilizamos la levadura en polvo, la batimos con la cucharadita de azúcar en un poco de agua templada y la dejamos fermentar, hasta que se vuelva espumosa.
Añadimos el agua con levadura a la harina que tendremos en un bol, vamos mezclando con una cuchara de madera y cuando este más o menos integrado añadimos la cucharada de aceite.
Mezclamos hasta conseguir una masa blanda, ponemos un poco de harina en el banco y ponemos en él la masa, amasaremos durante unos 10 minutos.
Hacemos una bola y la ponemos en un cuenco engrasado, tapamos y dejamos reposar durante unos 45 minutos o hasta que veamos que ha doblado su tamaño, si la temperatura de la cocina es cálida dobla su volumen en menos de 45 minutos.
Transcurrido este tiempo ponemos la masa directamente sobre la placa del horno al que le habremos puesto papel vegetal y con la ayuda de un rodillo vamos estirando hasta conseguir que cubra toda la placa y tenga el mismo grosor, se puede hacer en un molde redondo pero probablemente os sobre algo de masa o si la usáis toda os quede una pizza de masa gordita, a mi como os decía al principio con esta cantidad me da para una plancha rectangular de horno.
Una vez tenemos estirada la masa, cubrimos con salsa de tomate, después ponemos el queso rallado que nos guste, pero que funda, y el resto de ingredientes, yo en esta ocasión le puse jamón de york contado a tiritas y salami, podéis ponerle todo lo que queráis, como os decía de esta pizza la receta importante es la de la masa, que a mí me funciona estupendamente, nunca falla y el resto de ingredientes y sabores serán a gusto de cada uno, admite todo lo que se os ocurra.
La meteremos al horno a 200º durante unos 15 minutos, veréis como crece la masa, es interesante que la masa no se tueste demasiado por abajo para que nos quede blandita y jugosa.
La receta de la masa pertenece al libro PIZZAS Y PANES ITALIANOS de Edit. Elfos, un libro estupendo con recetas básicas para preparar masas italianas.
Espero que os guste.