El
24 de noviembre de 1928 nació en Alfambra (Teruel) mi padre, hoy domingo hemos celebrado su 83 cumpleaños y esta es la tarta que le he preparado, ya entendéis el porqué del nombre ¿no?
Tarta 83.
INGREDIENTES:
Bizcocho:
1 bote de claras pasteurizadas de Mercadona o 9 claras
250 g de harina
1 sobre de levadura royal
1 pizca de sal
1 cucharadita de aroma de vainilla o el que os guste
Media cucharadita de café de crémor tártaro o unas gotas de limón
Para el almíbar:
1 ½ tazas de azúcar
¾ taza de agua
2 cucharadas soperas de granadina o algún licor dulce que os guste
Para la cobertura:
1 l de nata para montar Central lechera asturiana 35% materia grasa
4 cucharadas soperas de azúcar
100 g de galletas Oreo
100 g de chocolate de cobertura sin leche
Colorantes alimentarios
PREPARACIÓN:
Bizcocho:
Ponemos las claras en un recipiente limpio de grasa y añadimos el crémor tártaro o zumo de limón, batimos con un tenedor para disolver. Cogemos la batidora de varillas y montamos las claras a punto firme, hasta que hagan picos, reservamos en la nevera.
En otro cuenco mezclamos harina, azúcar, pizca de sal y levadura, añadimos la esencia elegida y el aceite de oliva, mezclamos sin prisas hasta conseguir una especie de migas sueltas.
A esta mezcla solida añadimos las claras y primero mezclamos a mano con movimientos envolventes y después seguimos con la batidora a velocidad muy lenta para no bajar las claras, que no queden grumos.
Untamos un molde con mantequilla, yo uso un spray antiadherente que da muy buenos resultados. He utilizado un molde cuadrado pero podéis hacerlo en uno redondo o de otra forma.
El horno lo tendremos caliente a unos 180º y horneamos entre 30-35’.
Lo dejamos enfriar y después desmoldamos.
Preparamos el almíbar:
En un cazo ponemos el agua y el azúcar, cuando se haya disuelto dejamos hervir unos 5 minutos y después añadimos la granadina o el licor que elijamos y dejamos hervir de nuevo unos 5 minutos más aproximadamente, hasta que veamos que el almíbar tiene más cuerpo.
Pinchamos con un cuchillo el bizcocho y con una brocha bañamos con el almíbar, generosamente, le he dejado que empapara por una parte y luego he repetido la misma operación con la otra cara del bizcocho.
Una vez bañemos el bizcocho lo ponemos sobre la bandeja donde vayamos a servirlo porque al estar húmedo se vuelve más frágil, así ya no habrá que volver a tocarlo, solo faltara terminar su decoración.
Para la cobertura:
La nata tiene que estar muy fría para que monte bien, por lo que la meto unos 15 minutos en el congelador.
Luego es cuestión de batidora, primero a velocidad baja e ir aumentando esta, añadimos el azúcar y cuando la tengamos firme, ya esta lista.
Reservamos en la nevera y pasamos a fundir el chocolate en el micro, un minuto y sacamos, removemos y si es necesario ponemos otro minuto, no le pongáis mucho tiempo de golpe porque podéis quemar el chocolate, y si sucede esto tendréis que tirarlo porque el chocolate sabe amargo.
Dejamos la mitad del chocolate para añadirlo a la nata y la otra mitad la introducimos en una manga pastelera, cortamos la punta, no es necesaria boquilla, que nos quede un orificio como el de una boquilla del nº 3 o 4, y sobre un papel de horno o silicona formamos los números, en este caso, el 8 y el 3, dejamos en el frigorífico enfriar para que endurezcan.
Sacamos la nata y quitamos un tercio de ella que reservaremos para decorar con la manga.
Al resto de nata le añadimos el chocolate fundido que reservamos, al estar caliente y la nata fría se formaran como cristales de chocolate que luego le dará a la cobertura un punto crujiente, añadimos también las oreo trituradas y mezclamos bien. (Las oreo no las trituremos demasiado, que no sean polvo)
Con esta crema cubriremos por completo el bizcocho, alisando con una espátula, por cierto me ha servido para estrenar la que me envío Irene, mi AIG.
El bizcocho si queréis podéis partirlo y rellenarlo, yo no lo he hecho para que no quedara excesivamente dulce pensando en mi padre, por ese motivo lo he empapado bastante con el almíbar para que quedase jugoso pero no empalagoso.
Una vez con su cobertura pasamos a decorar, primero le colocamos por toda la base los números de chocolate, podéis poner algunos de pie.
La nata que hemos reservado la dividimos en dos y a una de las mitades le añadimos unas gotas de colorante, en este caso morado y mezclamos bien.
En una manga ponemos la nata blanca y en otra la de color, decoramos al gusto, a mi me ha salido lo que veis, pero podéis dejar volar vuestra imaginación libremente.
El resultado es una tarta húmeda y nada empalagosa que es lo que pretendía, en principio pensé en el buttercream pero no somos muy de crema de mantequilla, así que finalmente opte por la nata.
Aprovecho para presentaros los turrones
Enrique Rech, estupendos , se acerca la Navidad y es época de disfrutar de todos estos productos, en su
web podréis encontrar una extensa gama de ellos y lotes para estas fechas.
Os dejo,
no sin antes deciros que estéis atentos de este blog porque la semana que viene vamos a tener sorteo, estoy muy contenta por varios motivos: mi pierna esta casi recuperada, aun queda alguna molestia pero vuelvo a mi trabajo que tenía muchas ganas, el regalo para mi AIG que este año hizo un viaje muy largo, nada menos que a México, para Layla del blog
Galletarte, ¡por fín le llego!, mi receta de aprovechamiento de pan
gano el
2º premio a la mejor receta del Concurso Recetas con pan de ayer del Horno de María y hoy hemos pasado un día estupendo,
así que lo vamos a celebrar, no me perdáis de vista, la semana que viene SORPRESA!!
En esta foto estamos mi hermana, mi padre y yo.
Que tengáis una SEMANA ESTUPENDA.