Aunque por la forma podría pareceros el challah, pan de
trenza típico del Sabbat en el judaísmo, no lo es, he tomado solo la forma, no la receta de este pan.
Aún así es uno de los muchos panes que tengo en pendientes
por su bonito aspecto y por sus
ingredientes pero hoy he querido hacer un pan con mucha fibra y pocas grasas, mas adelante ya nos pondremos con la receta de
challah, cuando el calor nos de un respiro.
Cuando te aficionas a hacer pan, sientes la curiosidad de ir experimentando, y probando,
el resultado final de una receta de pan
puede variar por diferentes factores: el agua, la harina, la temperatura
ambiente y algunas otras más, de ahí que en ocasiones haya que adaptar las
mismas a nuestro entorno e ingredientes.
Esta receta es un poco todo esto, modificada y ajustada del
libro Pan de Xavier Barriga, al cambiar el tipo de harina normalmente
también hay que cambiar la cantidad de agua. Lo bueno de este pan es que no
requiere largos tiempos de levado, y con el calor actual se agradece. El
amasado podemos hacerlo con la panificadora o robot amasador o perfectamente a
mano, pero siempre, y esto es importante, añadiendo la levadura casi al final
del amasado.
Vamos a ponernos manos a la masa
INGREDIENTES para 12
panecillos de 120 g:
500 g de harina integral
375 g de harina de fuerza Casas Colgadas (Harinas Saiz)
9 g de sal
475 ml de agua mineral a temperatura ambiente
15 g de levadura fresca
PREPARACIÓN:
Si lo hacemos con panificadora o robot amasador:
Primero el agua, después harinas y sal. Seleccionamos el
programa masa que dura 20 minutos y 5
minutos antes de que termine añadimos la
levadura desmenuzada.
Terminado el amasado, sacamos y dejamos reposar la masa
durante 15 minutos en un cuenco enharinado tapada con un paño húmedo, el paño que toque la masa.
Pasados los 15 minutos cortamos la masa en porciones del
peso deseado, yo para hacer la trenza de cada panecillo he utilizado tres porciones
de 40 g cada una pero podéis hacerlas más pequeñas o grandes, incluso hacer un par de
panes grandes, esto a vuestra elección.
Una vez pesadas las porciones, todas deben ser iguales, necesitamos tres por pan, hacemos una bola con
cada una y después formamos un cordón, deben ser los tres de la misma longitud,
unimos en una de los extremos y vamos entrelazando formando la trenza.
Ponemos los panecillos sobre la bandeja de horno dejando
espacio entre ellos porque con el siguiente levado aumentan de tamaño. Dejamos
reposar durante 60 minutos tapados con un paño húmedo.
Si el amasado lo hacemos a mano, pondremos la harina con la
sal en un cuenco grande, hacemos un volcán en medio y vamos incorporando el
agua, cuando le hayamos echado toda el agua y tengamos una masa manejable,
sacamos sobre la mesa de trabajo y seguimos amasando durante unos 10 minutos,
descansando si fuera necesario, la masa ira haciéndose cada vez mas elástica,
incorporamos la levadura desmenuzada y amasamos de nuevo otros 10 minutos. Llegados
a este punto los pasos a seguir son los mismos que los enumerados
anteriormente, un descanso de 15 minutos, formar las piezas de pan y otro
levado de 60 minutos.
Calentamos el horno a 250º e introducimos un recipiente con
agua para que haga vapor, cuando vamos a meter los panes bajamos la temperatura
190º y coceremos nuestros panes durante
35 minutos.
Dejar enfriar sobre una rejilla.
Y listos para rellenar a nuestro gusto.
































