viernes, 29 de enero de 2010

SEGURAMENTE PUEDE SER TODAVIA PEOR



POR FIN VIERNES. Hay semanas que mejor borrarlas, son esas en las que piensas ¡si dura un solo día más me da algo!, esas en las que una sola gota más dentro del vaso provocaría impulsos asesinos. ¿Quién no ha tenido alguna semana así? Y piensas ¿Por qué la gente, los entes, el universo es capaz de ser tan rematadamente imbecil ?.

¿Por que un camión intenta adelantar a otro? , durante 5 minutos, formando una cola de tres pares de narices, -a la hora de ir a trabajar por supuesto-, cuando va a una velocidad que no le esta permitida y le importa un ......

Y bueno que decir del coche que se pega a tu culo y casi notas hasta su aliento, insistiendo cuando no puedes ir más deprisa porque hay atasco, y se pone nervioso y te adelanta por la derecha para ponerse delante de ti

O cuando llegas y dices Buenos días y nadie te contesta.

Pero el colmo cuando llamas a tu banco para que te anulen un cargo en la tarjeta que no has realizado, y después de hablar con tres o cuatro números 902 te dicen que la cosa puede ser lenta, que pueden tardar dos meses en hacerte el abono, que han de comprobar que sea cierto que no has comprado … ¿QUEEEEEEEEEEEEEEEE?.

El vaso empieza a llenarse, ¿Qué?, no puede ser, no puede ser.

Pero entonces llega la guinda: el cromañón de turno hace el chiste cerril: “claro es que estará ovulando o con la regla” ¡NOOOOOOOOOOOOOO!. ¿En que estas pensando para hacer este chiste?, perdón, no puedes pensar porque no tienes ni una sola neurona en la parte de tu cuerpo que esta encima de tu cuello, no digo debajo de tu pelo, porque igual estas calvo.

Además atiendes a esa señora con cara de asco, con cara inalterable como muñeco de cera, que por más que intentes resultar agradable no cambia su cara de estreñida para nada.

Y a la mañana siguiente intentas ser agradable, dar conversación y topriezas con el que todo lo sabe, el que todo lo apuntilla, la enciclopedia agropecuaria, el manual hortofrutícola, ¡pero si me importan un pimiento los pimientos, solo quería ser amable!

Bueno todo no serán contrariedades, un mensaje en el móvil: ¡hemos cobrado!, por fin una alegría, veamos que tenemos: ¡PERO QUE P. M. ES ESTO!, no puede ser, no puede ser, con esto no pagamos ni la factura del Mercadona.

De regalo me encuentro con un exámen sorpresa el jueves cuando voy a clase, Amina ¡ten piedad!
¿Seguimos?

Venga, lo siguiente me voy a hacerme una pruebas al hospital, espera, espera, finalmente me toca y paso, luego de nuevo la espera, si te dicen que te puedes ir PERFECTO no hay cosa mala, pues esperamos.

Y van saliendo, fulanita puede irse, 5 minutos después, menganita puede irse ahora la espera se hace más larga, entra gente, sale gente, pero a mi nadie me dice que me vaya.

Mi estomago empieza a retorcerse, tengo ganas de potar, si tardan más en decirme algo potare, ¿por que no me dicen nada, con las demás ha sido rápido? Empiezo a acojonarme y pienso en mis hijas, es cuestión de nada que me de el ataque de ansiedad,

Finalmente sale la enfermera, empieza a decir nombres, las que entraron después que yo, pueden irse, a mi no me nombra, cuando coje el ultimo sobre, ya casi me estoy muriendo , entonces dice mi nombre; PUEDE IRSE. Empiezo a sentir las piernas y tengo ganas de matarla.

Afortunadamente llegaron las 15:00 del 29 de enero de 2010 y me marche.

Por la noche me hicieron un regalo que me ha gustado mucho y me ha quitado el cabreo acumulado durante la semana. GRACIAS HECTOR , me ha encantado tu dibujo para mi blog.

1 comentario:

  1. De nada !!!

    me alegra que mi regalo fuera una alegria, porque menuda semana no llevabas...

    Bueno aun tengo que terminarlo, pero bueno mañana me pongo.

    Un beso!

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