domingo, 14 de diciembre de 2014

MERMELADA DE MANZANA

Hacer una mermelada no tiene ningún misterio, únicamente requiere un poco de paciencia. Cuando la hacemos al fuego, tenemos que ir meneándola de forma lenta y continuada para que no se nos pegue y así adquiera la consistencia deseada. Yo siempre termino manchando la placa de inducción y me da mucha rabia porque como se seque la mermelada luego es difícil quitarla.



Hoy me he evitado todo ese proceso de remover y controlar, no he manchado en absoluto. Esta mermelada es lo primero que he cocinado con mi nuevo ayudante de cocina Cuisine Companion de Moulinex, y estoy feliz y requetefeliz. He sido buena chica y Papa Noel ha venido ya por casa.

Cuisine Companion para quien no la conozcáis es el robot multifunciones de Moulinex que corta, prepara y cocina desde aperitivos hasta postres.



Tiene un vaso de acero inoxidable con capacidad de 4,5 litros para preparar comida hasta para 6 personas. Además de 6 programas automáticos que pueden hacer salsas, sopas, cocción lenta, cocción vapor, masas y postres.

También tiene modo manual, donde podemos regular velocidad, temperatura y tiempo en función de nuestras necesidades. Y accesorios como: cuchilla picadora, batidor, mezclador, amasar/triturar, cesta de vapor.

Una maravilla con la que estoy empezando a familiarizarme y de la que a partir de ahora os mostraré recetas.

Pero quiero contaros como realizar con Cuisine Companion, esta mermelada, en 30 minutos, sin ensuciar nada y sin estar pendiente más que de el pitido que emite el robot cuando termina. Todo un lujazo.

INGREDIENTES:

1200 g de manzanas peladas y sin corazón
800 g de azúcar blanquilla
1 limón



ELABORACIÓN CON CUISINE COMPANION:

Pela las manzanas y córtalas en cuartos, frota con medio limón para que no se oxiden y ennegrezcan. Pon la manzana, el azúcar y el zumo de medio limón en el robot, pon la cuchilla picadora ultrablade y pulsa el botón turbo 5 segundos para triturar la manzana.



Selecciona el modo manual, velocidad 3, temperatura 100º, 20 minutos.
Transcurrido esta primera fase de cocción destapa la olla y con la espátula comprueba la consistencia.

Programa de nuevo el modo manual, velocidad 3, temperatura 120º, 10 minutos más.

Transcurrido el tiempo de cocción, destapa la olla y llena los frascos esterilizados hasta el mismo borde, pon la tapa y da la vuelta al frasco. Déjalos sobre un paño encilla del banco hasta que estén fríos, de este modo conseguiremos hacer el vacío.

ELABORACIÓN TRADICIONAL:

Pon la manzana, el azúcar y el limón en una olla a fuego bajo. Remueve para que el azúcar se disuelva, en este momento tritura con la batidora la mezcla. Cuece durante unos 30-40 minutos a fuego suave hasta que la fruta tenga brillo y coja consistencia.

Rellena los botes y procede como expliqué arriba para hacer el vacío.

El sabor de la mermelada casera es incomparable. Disfrutarla con un pan tostado, un poco de queso o mantequilla y un café con leche, sencillamente delicioso.

Podéis ver todas mis recetas con Cuisine Companion AQUI

FELIZ SEMANA

lunes, 8 de diciembre de 2014

TARTA FILO DE ESPINACAS Y FETA


Los días de frío son los mejores para retomar la buena costumbre de leer libros, especialmente a los que nos gusta cocinar. Revisar los libros preferidos e ir haciendo todas esas recetas que llevan tiempo señaladas, en mi caso con recortes varios, asomando entre sus hojas. Tengo algún libro que parece que tiene cresta con tantos señaladores sobresaliendo por el lomo, jaja. 


Hoy le toca a Jamie Oliver, del libro "Las comidas en 30 minutos de Jamie Oliver", cocina muy colorida, rica, rápida de preparar y muy mediterránea.
Yo no le añadiría ningún ingrediente más. Bueno en mi caso le he quitado, concretamente los piñones, cuestión de alergias.

Vamos con ella:

INGREDIENTES:

400 g de espinacas frescas
5 huevos
250 g de queso feta
100 g de queso cheddar rallado
Orégano seco
1 limón
1 nuez de mantequilla
1 paquete de pasta filo 250 g (8-10 hojas)
Pimienta negra molida
1 nuez moscada para rallar
Aceite de oliva virgen
Sal


PREPARACION:

Calienta el horno a 200º.

Casca los cinco huevos en un cuenco y bátelos, incorpora el queso feta desmenuzado a groso modo y el cheddar rallado. Añade una pizca de mantequilla y un par de pellizcos de orégano seco, la ralladura de limón y un chorrito de aceite de oliva. Reserva.


Pon al fuego una sartén mediana (unos 26 cm) que pueda ir al horno,  añade una cucharada de aceite de oliva virgen y la nuez de mantequilla y cuando se haya derretido incorpora las espinacas. Aplástalas con suavidad y dales vueltas hasta que empiecen a estar tiernas.



Mientras se hacen las espinacas, saca la pasta filo de la nevera. Extiende una hoja de papel de horno, de unos 50 cm de longitud, sobre la encimera, úntala con aceite de oliva y arrúgala, - haz una bola con el papel-, y luego vuelvo a extenderla y alísala. Ahora colocaremos las hojas de pasta filo sobre el papel aceitado. Como la hoja no es cuadrada sino alargada, colocaremos las láminas de pasta filo en forma de cruz, alternando una horizontal, otra en vertical, ya que después pondremos esta base de nuevo dentro de la sartén y tendremos que tapar nuestro pastel con la pasta filo que nos quede en los bordes.


El montaje sería así:

Sobre el papel de horno una primera hoja filo en horizontal y pintamos con aceite. Encima otra en vertical y pintamos de nuevo con aceite. Así hasta acabar con toda la pasta filo. Cuando tengamos la base hecha, la cogeremos con cuidado, ayudándonos del papel de horno y la colocaremos dentro de la sartén, acomodándola bien sobre la base de esta, para que coja la forma de la sartén.


Añadimos ahora las espinacas que estarán ya cocinadas a nuestra mezcla de huevos y queso, rallamos un poco de nuez moscada, a gusto de cada cual, y probamos de sal. El queso feta es un poco salado por lo que os recomiendo siempre probar el punto de sal para no pasarse. Mezclamos bien y vertemos sobre la pasta filo. Repartimos bien para que llegue a toda la base y tapamos con la pasta que sobresale de los lados.
Ahora ponemos la sartén a fuego medio durante un par de minutos para que el fondo se cueza. Luego metemos la sartén al horno que tenemos caliente, colócala en la rejilla de en medio y deja que se cueza unos 15-20 minutos o hasta que la masa esté dorada y crujiente.

Y después de esto no queda nada más que disfrutar esta deliciosa tarta salada, llena de sabor.

FELIZ SEMANA

miércoles, 3 de diciembre de 2014

ESPINACAS EN CREMA DE ARZUA CON UVAS Y ALCAPARRAS


La receta de hoy en la que el verde es el color predominante, es ligera pero con una rica variedad de matices, dulce, salado y con un potente sabor a queso. En este caso Arzúa Ulloa, un queso gallego, elaborado con leche de vaca.

 Lo descubrí hace bien poco, es un queso graso de pasta blanda. Una torta que hace unas semanas localice al hacer la compra, mientras miraba en la sección de quesos que tanto me gusta. Creo que lo podréis encontrar con facilidad, yo exactamente lo adquirí en mi supermercado habitual, que sin dar nombres os diré,  que es uno que esta muy presente en la Comunidad Valenciana, a ver si lo adivináis.

Pero bueno después de dejaros pensando, voy ya con la receta en la que los elementos del campo son prácticamente mayoritarios, aunque no por ello la receta desmerece, ahí va:



INGREDIENTES:

2 manojos de espinacas frescas sin los tallos
Media cebolleta tierna, incluida la parte verde
3 lonchas de bacon
Una cucharada de alcaparras
Medio vaso de leche aproximadamente
75 g de queso Arzúa Ulloa
Aceite de oliva virgen
Sal
Un puñado de uvas



PREPARACIÓN:

Picar la cebolla muy pequeñita y las lonchas de bacon. En una sartén con un chorrito de aceite freír las tiritas de bacon y cuando empiecen a dorarse echar la cebolla. Bajar el fuego y cocinar hasta que la cebolla se vea blandita, incorporar en ese momento las alcaparras ligeramente picadas. Remover  y añadir las hojas de espinacas limpias, dar unas vueltas. Cuando veamos que las hojas empiezan a bajar, añadiremos la leche y el queso cortado a trocitos pequeños. Daremos unas vueltas a fuego lento hasta que el queso y la leche sean una salsita uniforme. Si os quedara una salsa un poco liquida podéis añadir más queso, eso conseguirá que espese. Probaremos de sal,  no lo hacemos hasta el final porque las alcaparras son muy saladas y es probable que no sea necesario ponerle.

Finalmente lavamos las uvas y las cortamos por la mitad. Yo he utilizado uva rosada sin pepitas, podéis poner la que mas os guste. Damos una última vuelta a fuego muy bajo y servimos de inmediato.

Espero que os guste y que disfrutéis del plato.


domingo, 30 de noviembre de 2014

PAN DE SODA DE WATERFORD

Hoy es de esos días en los que se dan todas las condiciones para hornear. La alegría de sacar un delicioso pan del horno disminuirá cuando llegue la factura de la luz, jaja, pero bueno disfrutar del olor y el sabor del pan recién hecho no tiene precio.

En Valencia lleva todo el fin de semana lloviendo, así que yo he aprovechado para remirar mis libros de cocina favoritos, especialmente los de pan. Tengo tantas recetas señaladas que necesitaré un tiempo para hacerlas todas. Hoy le ha tocado el turno a un pan muy fácil, es perfecto para empezar a elaborar panes, porque es muy rápido de hacer, no necesita amasado y el resultado es estupendo.

Resulta un pan de miga tierna, esponjosa, casi se rompe cuando lo cortas. Yo lo he disfrutado esta mañana en el desayuno, acompañado de una mermelada casera de ciruela. Así empecé el día, creo que no hay mejor formar de acometer un día lluvioso. 

Se hornea en un molde cuadrado y las rebanadas de pan no son muy anchas, mi molde era un poquito grande y me ha quedado mas delgado que en las fotos del libro. Aún así es perfecto para tomarlo con aceite y jamón de york, con un poquito de tomate y jamón, con salmón y queso de untar….. podría seguir.

Este pan es del libro “hecho a mano” de Dan Lepard, no es el primer pan que hago del mismo, son todos increíbles. El pan de soda de Waterford, según nos cuenta Dan, procede del condado de Wesford, en Irlanda, donde Michael Power, panadero de Ann Sutton lo hornea en su panadería de New Ross. Es un pan de soda pero elaborado dentro de un molde y de masa mucho más liquida que el pan de soda tradicional, de esta forma se consigue una miga húmeda.

Para que el pan no suba por el centro lo horneamos los 25 primeros minutos tapado con papel de aluminio y el resto sin el.



INGREDIENTES:

300 g de harina integral ecológica
50 g de harina de avena molida fina
20 g de manteca de cerdo Vázquez o mantequilla
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
½ cucharadita de sal marina fina
1 cucharadita de azúcar blanco
*200 ml de suero de leche a 20º C
200 ml de leche entera a 20º C
Un poco de harina integral para espolvorear el molde

*Suero de leche casero,  como prepararlo:

350 ml de leche entera
1 cucharada de vinagre de manzana

Poner todo en un cazo y calentar, con cuidado que no llegue a hervir. Retirar del fuego y dejar enfriar. La mezcla tendrá el aspecto de la leche cortada.
Colar la mezcla y ya tenemos listo nuestro suero de leche.



PREPARACION:

Precalienta el horno a 200º. Engrasa un molde cuadrado de 17 cm con aceite o mantequilla y espolvorea con mucha harina integral de trigo. Prepara un trozo de papel de aluminio para cubrir el molde.

Mezcla en un bol la harina con la avena, e incorpora la manteca frotándola con la harina hasta que desaparezcan los grumos y la grasa se haya repartido de manera uniforme.
Junta el bicarbonato de sodio con la sal y el azúcar, revuélvelo con los dedos.

Mezcla en otro bol el suero de mantequilla y la leche, y añade la harina hasta conseguir una pasta densa. Procura que no queden partes de la harina seca sin mezclar y que los ingredientes secos estén incorporados de manera homogénea a los líquidos. Mezcla rápido, pues el bicarbonato reacciona al entrar en contacto con el ácido del suero de leche. Para levar el pan necesitarás todo el gas que se produzca en esa reacción.

Espolvorea un poco de harina integral en la base del molde. Vierte la masa y espolvorea el resto de la harina integral por encima. Acomoda la masa en el molde para que quede plana y cúbrelo con el papel de aluminio.

Mételo en el horno y cuécelo durante 25 minutos, quita el papel de aluminio y continúa la cocción otros 25 minutos. Déjalo que se enfríe en el molde 1 minuto y después sácalo. Deja que se enfríe sobre una rejilla. Una vez frío, envuélvelo en papel parafinado o congélalo en una bolsa hermética. Yo lo hago en rebanadas y lo que no voy a consumir lo congelo.

FELIZ SEMANA