Llego el frio, directamente, sin fases intermedias y empiezan a apetecer los platos de cuchara.
Nada más reconfortante, al menos para mí, que un guiso sabroso, en el que los protagonistas son la patata y la pota.
Ya sabéis que la patata es originaria de América del Sur, pero no sé si conoceréis que fue traída a Europa por los conquistadores españoles más como una curiosidad botánica que como una planta alimenticia.
Con el tiempo su consumo fue creciendo y su cultivo se expandió a todo el mundo hasta posicionarse como uno de los alimentos principales para el ser humano.
Este tubérculo continúa siendo la base de la alimentación de millones de personas, es una delicia culinaria en muchas regiones del globo que ha generado decenas de platos que la tienen de protagonista.
La patata o papa cultivada fue vista por primera vez por los españoles en el Valle de la Grita, en la provincia de Vélez (Colombia) en 1537. Así fue relatado por el conquistador, cronista e historiador español Pedro Cieza de León que la describió de este modo:
"De los mantenimientos naturales fuera del maíz, hay otros dos que se tienen por principal bastimento entre los indios: el uno llaman papas, que es a manera de turmas de tierra, el cual después queda tan tierno por dentro como castaña cocida; no tiene cáscara ni cuesco más que lo que tiene la turma de la tierra; porque también nace debajo de tierra, como ella; produce esta fruta una hierba ni más ni menos que la amapola..."
Se cree que la papa fue llevada desde el antiguo Perú a España en 1554 como una curiosidad. En 1573, las persistentes sequías y hambrunas consiguientes ocurridas entre 1571 y 1574 en Sevilla, empujaron al ecónomo de un centro benéfico de la ciudad a comprar "los nuevos tubérculos" que, debido a la escasa aceptación que tenían en el mercado, eran vendidos a precios irrisorios. Así comenzaron a plantarlas en la huerta del hospital para proporcionar comida a los enfermos. De esta manera, lo que las gentes refinadas rechazaban, se convirtió en excelente alimento para los indigentes hospitalizados. Los frailes del hospital, en vista de los magníficos resultados obtenidos, se dedicaron a plantar papas y por los alrededores de Sevilla comenzaron a verse las flores blancas del nuevo cultivo, que durante la primera mitad del siglo XVII se fue extendiendo por España y sus cosechas tuvieron como principales consumidores a los soldados y gentes pobres.
A finales del siglo XVI la papa ya era un alimento común en Italia, Alemania, Polonia y Rusia; no así en Francia. Sería el farmacéutico y gastrónomo Antoine Parmentier quien popularizara el consumo de la papa en ese país a fines del siglo XVIII. Parmentier era conocido por sus banquetes ofreciendo la papa como novedad alimenticia.
Fuente: Wikipedia
Me ha parecido interesante hacer esta introducción o presentación de la patata, así que ahora vayamos con la receta.
Este es un plato casero y económico.
NECESITAMOS para 4 personas:
2 potas grandes (la pota es similar al calamar pero más grande y más barato) aproximadamente 400 gr.
4 patatas grandecitas para cocer
1 cebolla grande
1 calabacín pequeño
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
Sal
1 tomate maduro rallado
1 rebanada de pan frito
1 cucharadita de pimentón de la vera
ELABORACION:
Picaremos lo más pequeño que podamos la cebolla, el calabacín con piel y pondremos a pochar en una sartén o cazuela de barro con aceite de oliva, tendremos a fuego bajo unos 5 minutos, transcurrido este tiempo añadiremos el tomate rallado y seguiremos otros 5 minutos aproximadamente o hasta que veamos que está en su punto.
Cortaremos la pota en tiras, a nuestro gusto y añadimos al sofrito, daremos unas vueltas, añadiremos medio vaso de agua y medio de vino blanco, cortaremos las patatas en trozos irregulares, de forma que crujan al partirlas para que de este modo suelten el almidón y la salsa quede más ligadita. Cubriremos con agua y vino blanco a partes iguales.
Tendremos cociendo durante 15 o 20 minutos. Mientras aprovecharemos para freír en aceite de oliva los dos dientes de ajo, cuando estén doraditos sacaremos y reservaremos.

Un pucherete perfecto, muy sabroso.
ResponderEliminarBesos
MARIIIIIIIIIIIIIII VAYA PLATOOOO!! ES QU ESTÁ EXQUISITO , VAYA PINTAZA! LAS POTAS ME ENCANTAN Y TODO LO QUE SEA GUISADO CON PAPATAS ME CHIFLA. TE HA QUEDADO DE DIEZZ
ResponderEliminarEstos guisos es que estan buenisimos, y ahora ya con el tiempo más fresquito mejor.
ResponderEliminarSaludos
Me encantan estos guisos. Pa mojar pan.
ResponderEliminar;-D
Muy rico y casero tu guiso. Con estas temperaturas empiezan a apetecer los platos de cuchara.
ResponderEliminarun beso
Un guiso para chuparse los dedos,me encanta!!
ResponderEliminarPor aquí todavía hace calor durante el día aunque por la noche refresca.
Un abrazo
Muy apetitoso, estos guisos de cuchara y de comer pan son ideales en esta época.
ResponderEliminarBesos.
Ciao cara!! Proprio una vera prelibatezza!! Bacioni.
ResponderEliminarmuy buena introduccion, como dicen aprender nuca esta de mas...
ResponderEliminarUn beso
rosel
¡Vaya pinta tiene ese guiso! Te ha quedado con la salsa totalmente en su punto.
ResponderEliminarUn abrazo.
y tanto que ha llegado el frio..yo estoy congelada...me voy pa tu casa comer
ResponderEliminarUn guiso muy reconfortante para estos fríos que nos acechan!!
ResponderEliminarMuy rico!!
Besos
Y encima, en las dosis justas, califica como plato equilibrado. Me lo apunto.
ResponderEliminarMe ha gustado la explicación de la entrada de la patata en España, muy curioso. Nos has puesto una rica receta que con algunas pequeñas variaciones, que anoto, hago con frecuencia en casa y está riquísima. Un beso
ResponderEliminarMary, la verdadera cocina casera es eso, comida que llena el estomago y nos delicia en su simplicidad.
ResponderEliminarMe encanta esto guiso y con el detalle de la rabanada de pan... Se queda de escándalo.
Un besote gordo.
Viva la papa! realmente salvó a muchos países del hambre.
ResponderEliminarMe encanta tu receta, buenísima manera de hacerla
besitos
Gaby
me lo llevo para la próxima....ayer comimos pota, pero con tinta.Este plato se ve genial.
ResponderEliminarBexinos
Es verdad, cuando llega el frío, estos platos están deliciosos,te ha quedado con una pinta estupenda
ResponderEliminarBesotes
Que guiso tan rico y reconfortante, ideal para el otoño que tienen.
ResponderEliminarBesos
Mari, desde luego que con este guiso el frío no hace mella en el cuerpo jj.
ResponderEliminarUn plato muy rico y con materia. Me gusta.
Buen fin de semana.
Saludos
Que ricura. La papa es famosa en todas las cocina y es especial, por eso no me sorprende la historia.!!!! El pota no lo conocía pero gracias a ti y a esta receta, no dudo en probarlo.
ResponderEliminarUn saludo :D
Qué suculento... esto es perfecto para un día de invierno.
ResponderEliminarMari que rico!!! Vaya pinton que tiene el plato! Como si lo oliera!! Saludos
ResponderEliminaravec ce temps un peu frais ce plat riche, parfumée et savoureux est parfait
ResponderEliminarj'aime beaucoup
bonne journée
Que guiso tan bueno, para coger una cuchara y no parar de comer ;) un beso
ResponderEliminarQue guisito más rico, ya van apeteciendo estos ricos platos de cuchara´, se ve bien rico.
ResponderEliminarUn besote
Ummmm, que rico este guiso para estos días que ya están llegando y apetece tanto lo de utilizar la cuchara.Buenísimo.
ResponderEliminarBesitos
rosa
estirate un poco el bolsillo y echale chocos de huelva y veras como la pota te parecera vulgar
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